CANTOS DE OTOÑO
HUELE A TIERRA MOJADA
Caen las gotas de lluvia, huele a tierra mojada,
sobre el campo reseco que acalorado humea,
densos pasan los vientos por la vieja cañada
y en silencio se marchan sin que nadie los vea.
El el cielo las nubes de color ceniciento
con sus rayos y truenos ameazan tormenta,
cantarinas las gotas tintinean en aumento,
sobre el suelo marchito de la tierra sedienta.
Oportuna aguacero bendición de los cielos,
cual cortina de agua, que en el cristal resbala,
diminuto un arroyo se desliza en los suelos,
burbujea cantando y en la calle se instala.
Van saciando la sed la campiña y el llano,
en la sierra, allá arriba, la arboleda se agita
y un paisaje lluvioso se divisa lejano.
¡Ya el otoño en el valle ha llegado a su cita!
ONDAS
Sobre el suelo, en un charco,
que semeja un espejo,
reflejado en su marco
duerme un olmo ya viejo.
Superficie brillante
en el agua tensada,
donde mira el gigante
su soledad cansada.
Mas de polvo una mota
ha truncado el hechizo,
¡ya todo lo alborota
y todo lo deshizo...!
Agitándose empiezan
las ondas muy veloces
y su danza comiezan
pregonándolo a voces.
Se alborota la charca,
la mira el olmo viejo,
¡ha dejado su marca
la mota en el "espejo"!
EL ARROYO
Pasa raudo el arroyo
arañando la tierra,
serpentea ligero
desde arriba en la sierra.
Torbellino del agua
que derrocha a su paso,
dando vida a la vida
constante y sin retraso.
Bajo un túnel de zarzas
gigantescas, que crecen
con sus garras punzantes,
las agua se embravecen.
Más abajo en el llano
silencioso reposa
y en las charcas tranquilas
ya cansado se posa.
En su orilla las cañas
cimbreándose al viento
y en oculto rincón
bebe un perrro sediento.
Al final en la fuente
ya se viste de gala,
con su caño de acero
y en el pueblo se instala.
¡Cuántas veces antaño
de tu aguas bebía,
en tu orilla soñaba,
con tu canto dormía...!

0 Comments:
Post a Comment
<< Home